Desde luego que eres ingeniosa, ¿eh?. ¿Una espada parlanchina? Jajaja, me he reído con tu relato. Me ha gustado mucho que fuese la espada el narrador, una forma muy astuta. Recuerdo, hace bastante tiempo, que leí un libro sobre un paraguas y el paraguas era el narrador y protagonista de los hechos. Me gusta, si señor. Seguiré deambulando de relato en relato. Como siempre, atrapando al lector en cada palabra.